Azul intenso que somos, un mundo vivo bajo el oceáno y en el infinito eterno que nos cubre. Aquí estás vuelto palabra desprendida, libre.
domingo, 3 de diciembre de 2017
UN BELÉN
jueves, 29 de junio de 2017
Desierto
miércoles, 22 de marzo de 2017
SOMBRAS
miércoles, 11 de enero de 2017
EXORCISMO
El machismo que más odio
es noticia que retumba en páginas amarillas
imágenes de vidas cegadas
de las que te creíste dueño.
El machismo que más odio
es el que me encarcela en la palabra “hombre”,
aquel que separa a niñas y niños en la escuela,
ese que NO les deja a ellas jugar fútbol,
ni a ellos vestirse de rosado.
El machismo que más odio está escondido.
Se escurre en la humedad del mundo
Se hunde inocuo en los cuerpos.
Y los domestica.
Hila fino.
Te susurra: “¡No eres nada!”
que “el respeto es para el hombre”...
Y lo crees.
¡Pobre de aquella mujer casada!
Está convencida que vale por él
y se sienta en un trono diminuto
detrás de su apellido.
“¡No eres nadie!”.
Pobre de la mujer soltera,
y si eres madre entiérrate,
ellos tienen derecho de agarrar tus nalgas
porque no tienes “representación”.
Eres buena para divertir.
Pero no pienses.
No te opongas.
No levantes la voz.
¿Para qué ser problemática?
Te queda mejor ser objeto sexual.
El machismo que más odio
entiende que las mujeres somos Débiles
Vulnerables
Delicadas
Sumisas
Tiernas
Sutiles
Tontas…
Y también putas!
Si sienten con pasión
O mandan a la mierda los prejuicios.
El machismo puede ser incinerado,
pero el que más odio puede perpetuarse,
quedará tatuado en el alma de hombres y mujeres
si no exorcizamos ese demonio que la habita.
No le demos oxígeno.
No le demos armisticio.



